<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808</id><updated>2011-11-27T21:51:23.660-03:00</updated><category term='1. Prólogo'/><category term='3. La Princesa En Desgracia'/><category term='4. El Paladín'/><category term='2. Interludios'/><title type='text'>EL CANTO DE LA ESPADA</title><subtitle type='html'>AL final de la Era Media, donde el humano comienza su dominio sobre las tierras épicas, la división de las razas se hace presente con mayor ímpetu y fuerza. Mas, esto no impide la aparición de nuevos héroes o simplemente historias que deberían ser contadas.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lord Valandil</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14547716009952546224</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-4863233610415227594</id><published>2009-10-11T14:55:00.000-03:00</published><updated>2009-10-11T14:55:36.875-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='4. El Paladín'/><title type='text'>El Paladín</title><content type='html'>&lt;h2 style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Cambria';"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;DÍA 26 DEL MES 5 DEL AÑO 4, DESDE MI DESTIERRO.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Han pasado ya dos años, seis meses y catorce días desde que abandoné a mis queridos amigos y cada uno tomó su propia decisión, su propio camino... ahora viajo solo, abandonado a mi suerte, junto a la eterna compañera que es mi soledad, muy lejos de mi familia, de mi hogar y de mi gente. Mi travesía me ha conducido a través de todo el occidente del continente de Kortednor (me encanta este lugar, tiene el clima más agradable de los cinco). Al llegar a Buconor en busca de provisiones y algo de descanso me encontré con sorpresas no muy agradables, es una ciudadela muy problemática, demasiadas razas en un solo lugar. En tres días de estadía pude conseguir, lamentablemente, más de lo que necesitaba para continuar con mi viaje. Me acechaban a cada momento y las peleas callejeras se encontraban a la vuelta de la esquina, por lo que tuve que partir en dirección al norte, hacia mi siguiente destino: "La Región de Porta", capital económica y bélica de Kortednor. Algo me decía que cerca del mar podría encontrar alguna respuesta...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para llegar a la ciudad principal, llamada igualmente Porta, debía de cruzar a través del temido "Bosque del Sueño", ya que bordearlo me hubiese atrasado casi una semana. La espesura de sus pinos y alerces era engañosa, parecía impenetrable a lo lejos, mas el camino a través de ellos no presentaba ningún problema. Los habitantes de la zona me indicaron un sendero a través de éste y me aconsejaban una sola cosa: No rendirme al sueño mientras cabalgase bajo el abrigo de los árboles, por lo visto había "algo" en esos dominios que te infundaba las ganas de dormir y, según los pobladores de las cercanías, las personas que se dejaban vencer por esas ganas, no volvían a aparecer jamás. También me recomendaron pedir hospedaje en algunos de los pueblos ubicados dentro del bosque, en caso de no alcanzar a cruzarlo antes de la llegada del alba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mientras recorría las vías que me habían propuesto, montado sobre el corcel manchado que había comprado en Buconor, encontré dos de los pueblos de los que me habían advertido, mas éstos se encontraban abandonados con signos de haber sido atacados. No había ningún cadáver en las cercanías ni rastros de sangre, parecía como si los pueblerinos hubiesen huido. Algo los había ahuyentado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me detuve momentos para investigar la zona. Al parecer por las huellas y las marcas dejadas en las casas, los posibles agresores debían de pertenecer a alguna horda de Orcos, esos chicos de pieles verdes, rostros grotescos, salvajes y muy peligrosos, ceñidos en músculos y de costumbres antiquísimas. Algunos me habían contado que al sureste de la ciudad de Porta habitaban los Orcos del Bosque Verde, que, a diferencia de sus hermanos más conocidos, éstos no atacaban sin razón a las personas y casi nunca se les veía fuera de sus territorios. Pero era extraño, ya que el Bosque Verde se encontraba a más de treinta kilómetros al este de donde yo estaba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los agresores eran aproximadamente cuatro (por lo menos reconocí cuatro pares de pisadas diferentes) acompañadas de un par de enormes huellas. Éstas últimas debían de ser de alguna especie de Ogro Gris. Era muy común encontrar a estas horrendas bestias, de dos metros y medio de alto, dotadas de músculos hasta por las orejas que suplían su carencia de cerebro, hacer de mascotas de los chicos verdes, (irónicamente, uno no se encuentra con una horda de Orcos todos los días, creo que esa tarde anduve con suerte). Con todo lo que había escuchado desde pequeño, siempre me imaginaba a los Ogros ceñidos con cadenas a las carretas orcas, tirando de ellas y dejando sin trabajo a los pobres bueyes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A pesar de todo, decidí no prestarle atención a estos hechos y seguir mi camino, con la suerte que se posaba en mí, no tenía pensado enfrentarme a aquellas criaturas yo solo, mas el rastro del grupo agresor parecía anticiparse a mis pensamientos, las huellas estaban aún frescas y se extendían por el sendero que yo debía seguir. En esos momentos me di cuenta de que mi paseo se convertiría muy pronto en una travesía, pareciese como si a mi querida diosa no le gustara verme caminar tranquilo y en paz por este mundo. Resignado a mi destino, apreté espuelas y apresuré el galope para llegar con prontitud hacia el siguiente pueblo. Me preparé antes de llegar, saqué mi siempre fiel báculo de mi espalda para llevarlo en la mano, puse mi espada ceñida a la cintura por si terminara necesitándola en algún momento, amarré bien mi bolso al lomo del caballo y continúe por el borde del camino, con cierto sigilo para que no me detectaran antes de llegar. Mientras lo hacía me reí al acordarme de K'rlo, cuando me decía que mis tobillos sonaban al caminar ligero y de cómo me enseñó a corregir eso. Me parecía que hubiesen pasado cien años desde que los conocí, desde que mi vida cambió, desde que tuve aquellas aventuras que jamás en mi vida voy a olvidar... y todo comenzó con una chica llamada Susy, mi querida amiga Susy. Si no hubiera sido por ella, nunca habría tenido esas experiencias únicas ni hubiera conocido tantos lugares y personas tan maravillosos como exóticos... Qué tiempos...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El siguiente pueblo se encontraba a orillas de un riachuelo angosto. Era pequeño, no creo que más de diez familias hubiesen vivido ahí. Me acerqué más, vi una hilera de humo que salía de una de las casas y comenzaba a crecer mientras se elevaba hacia el azul del cielo que se estaba nublando, y me di cuenta que había llegado justo a tiempo para observar a los chicos verdes en acción. Dejé mi caballo amarrado a un árbol fuera del camino, escondido, me había costado un ojo de la cara y me era demasiado útil como para que me lo robasen, y seguí a pie.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Parecían bastante idiotas, su ataque era desordenado y destruían y quemaban todo lo que veían, se reían o rugían mientras las personas huían impotentes, mas ellos no los perseguían, tan sólo los espantaban. Los Orcos que recordaba haber visto hace algún tiempo tenían la piel grisácea, en cambio éstos eran más verdosos. Uno era más o menos alto, con su cuello largo, delgado y musculoso, se reía como un chivo. Tenía los brazos delgados y marcados de cicatrices, el pecho desnudo sudoroso, sujetaba un hacha de dos filos en la mano derecha y un escudo redondo de madera en la izquierda. Algo estaban tramando. No pude divisar al Ogro, aún estaban muy lejos y los verdes andaban dispersos por toda la aldea, así que me tuve que acercar aún más y con mayor cuidado. Aproveché la cantidad de árboles que se entrelazaban con las casas y el descuido de los Orcos para acercarme a una distancia de metro y medio de dos de ellos. El de mi derecha era el delgado que había visto desde lejos, en cambio el de mi izquierda era todo lo contrario, un palmo más bajo que yo, pero con músculos cinco veces más gruesos, su mandíbula prominente tenía una hendidura al lado derecho, quizás la marca de una maza de algún enemigo. Éste llevaba una cota de malla que le quedaba corta, apretada y le cubría sólo los pectorales y una larga espada dentada a dos manos. La oportunidad para reducirlos se me presentó en un momento en que el más bajo dice algo en un idioma gutural que hace que ambos se rían a carcajadas. Tragué saliva, sujeté con firmeza mi báculo con ambas manos, debía de ser rápido y silencioso. Miles de cosas se me pasaron por la mente, hasta recordar las enseñanzas de mi abuelo... aquél anciano mañoso... En aquellos momentos de tensión, la práctica constante, las tediosas reprimendas del viejito, las duras creencias de su anciano y testarudo cerebro me demuestran siempre ser el camino a la maestría, no necesité pensar mucho lo que debía hacer, mi cuerpo ya lo sabía de antemano. Me abalancé a sus espaldas y me bastó tan sólo un grácil golpe de presión en uno de los puntos vitales de cada uno para lograr que se desmayaran. No supieron nunca qué fue lo que les pasó. Una vez hecho aquello, los arrastré hacia unos matorrales, dejándolos bien ocultos y, para mi gracia, ni siquiera los habitantes del pueblo me vieron actuar. Por una parte me sentía orgulloso de ser tan discreto y por otra me desconsolaba saber que nadie pudo observar lo hábil que fui.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me desplacé en busca del resto, siempre sigiloso usando los árboles y las casas como escondrijos. Con algo de la gracia de la Madre Piromy, quizás podría reducir a los dos Orcos restantes y al Ogro sin grandes dificultades. Mas, a la vuelta de una casa esquina, el tercer verdoso me alcanzó a ver y no fui lo suficientemente veloz para paralizarlo y evitar que lanzara un rugido de alerta a sus compañeros. Creo que mi diosa todavía no me perdonaba haber traicionado a mi gente... y tampoco le gustaron aquellos pensamientos tan presuntuosos respecto a mi agilidad. Mi plan primario había llegado a su fin, por lo que tenía que comenzar con la ofensiva directa, quedaba tan sólo un Orco y el Ogro, aún tenía posibilidades de frenarlos (de a uno, eso sí, todavía tenía pensado llegar a cumplir los veintidós).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Escuché muy claro como ambos se acercaban a mí, por el estruendo que hacían parecían una manada en vez de sólo dos. Mi sorpresa fue de enormes proporciones ante su llegada. El cuarto Orco no era como los anteriores, no era un simple verdoso con un arma en la mano, sino más bien se trataba de un Maestro de la Espada, el clásico y temido guerrero verde, con su pecho descubierto mostrando todos sus tatuajes de batalla (que, para mi pesar, fueron muchas victorias) sosteniendo una espadón dentado de metro y medio de acero forjado por su propia raza. Era una cabeza y media más alto que yo, su contextura era musculoso, pero se notaba ágil. Su mirada era profunda y daba escalofríos, llevaba su cabeza rapada y su mandíbula prominente iba mascullando algunas maldiciones guturales. Mi corazón se aceleró por el nerviosismo y una pizca de emoción, bendita era mi suerte, aquel Orco valía por veinte guerreros verdosos comunes. Para empeorarlo todo, el Ogro (el cual pensé sería una bestia torpe con un enorme mazo de madera) estaba revestido con una armadura hecha a su talla, la que tenía formas puntiagudas y púas que le adornaban los hombros, el pecho, los brazos y las piernas, el yelmo en su cabeza tenía cuernos negros que sobresalían amenazantes hacia adelante, dándole un aspecto más temible, el martillo era gigantesco y, sentado sobre su espalda, había un duende dirigiéndolo con riendas que le amordazaban la boca, aquellas criaturas enanas de mente ágil, pícara y sagaz. La situación cambió ante estas evidencias, definitivamente no era un ataque desordenado, algo tramaban estos Orcos y yo me había entrometido en el peor lugar de todos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Antes de blandir las armas, debía de calmar mis latidos que golpeaban como un tambor de guerra en mi pecho, por lo que cruzamos palabras con el líder de su grupo, el Maestro de la Espada:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— No interfieras — me dijo con aquel vozarrón grave, típico de los Orcos, el cual retumbó en mis nervios — o tendré que matarte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¿Qué intenciones tienen los Orcos con las tierras de los Hombres? — palabras osadas para alguien al que le temblaban las rodillas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Los asuntos del Orco no incumben al Dreitor — me reconoció sin dificultad, eso me chocó aún más, sin duda no era del común de los Orcos — Pacíficamente les demandamos que se retiren a estos Hombres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¿Pacíficamente? —&amp;nbsp; A pesar de la situación en la que me encontraba, eso me dio cierta gracia, por lo que solté una sonrisa evidente mientras tomaba con ambas manos mi báculo, el resto de las palabras me salieron indeliberadamente — Entonces, de forma pacífica tendré que detenerlos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡No nos dejas otra opción! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ya era demasiado tarde para arrepentirme de mis palabras, el Ogro comenzó ha atacarme, no tuve más alternativa que moverme con rapidez para esquivar sus terribles embestidas. Mi propósito era reducir a éste en primer lugar, antes de ser atacado por ambos, en realidad era un suicidio enfrentarse a cualquiera de los dos, mas en esos momentos me tincaba que la enorme bestia era un suicidio menor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El duende en su espalda era muy habiloso y vivaracho en el dominio del gigante, casi podía adelantarse a mis acciones, por lo que debía de actuar con presteza. Mientras me lanzaba hacia los lados para esquivar los golpes del enorme mazo, recogí una piedra y se la lancé presta a la cara del enano, mas éste lo esquivó con la misma ligereza. El instante fue propicio para la dupla, el siguiente golpe estuvo cerca de arrancarme el brazo como quien corta una flor del prado, tan sólo la consistencia de mi escudo derecho (un regalo muy querido de alguien muy especial) logró rechazar mi fatal designio. Tenía que descubrir el momento exacto para poder darle al duende... y el momento se presentó ante mí antes de lo que hubiese esperado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Después de ciertos golpes, el Ogro levantaba su cabeza antes de erguir el cuerpo, tapando momentáneamente la visión del duende, el cual se movía de un lado para el otro con tal de recuperar la noción de mi presencia. En aquel preciso instante lancé mi piedra, no hacia su cara, sino en dirección al punto hacia donde el pequeño se iba a mover, impactándolo de lleno en las narices y botándolo del Ogro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Antes de llegar al suelo, el enano se afirmó con fuerza de las riendas, haciendo que la bestia se inclinara hacia atrás, abriendo convenientemente su defensa. Aproveché de acercarme, salté hacia delante, di una vuelta en el suelo y estiré mi brazo con el cual llevaba el báculo, presionando así aquel punto que paralizó las piernas del enorme animal, el cual se precipitó con estruendo de bruces contra el suelo como un saco de papas envuelto en placas de metal... en realidad, como un lote de sacos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El duende, ahora indefenso y vulnerable, dio un brinco fuera de la montura y corrió hacia los pies de su líder, como una rata que huye de un perro furioso, hacia la salvación de su madriguera. Sólo a uno me restaba detener: el Maestro de la Espada. Mi confianza me alentaba tanto como me cegaba de ver el peligro de aquel enfrentamiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Tu destreza es admirable, mas no impedirá que acabe contigo — me dijo con un tono serio, decidido y confiado, era más sincero de lo que me hubiera gustado. Caminó hacia mí, desenvainó su inmensa y brillante espada, lanzó la funda hacia atrás y el duende la atajó antes de que cayera. El Orco se detuvo a unos pasos de mí, bajó la mirada para verme a la cara y prosiguió diciendo — Antes de luchar frente a tan respetable contendiente, necesito saber su nombre. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Me honras con tus palabras, honorable guerrero — dije, un poco más calmado — Mi nombre es Markus, hijo de Emotol II, descendiente de la vasta casta de los Dreitores LanzaDeTigre, originarios del continente del "Gran Desierto", erradicado de mis tierras hace ya cuatro años, cinco meses y veintiséis días — Me encaminé para acercarme a mi rival y empuñé con fuerza en ambas manos mi báculo mientras me preguntaba si mi actual arma sería suficiente. La sola presencia del Maestro de la Espada me infundaba cierto temor de que no lograría salir con vida de aquel encuentro, mas no podía darme el lujo de que se diera cuenta de eso — ¿Me honraría con la satisfacción de conocer a mi rival?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Estás muy lejos del hogar, lástima por tu destierro. Peor que la muerte es la indiferencia de tu propia sangre. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— No sabes cuánta razón tienes. — Mi nombre es Gullham, hijo de Trhagdul, de los Orcos Verdes residentes del Valle del Olvido, en las espesuras del Bosque Verde. Sobre nuestras intenciones con respecto a estas tierras no necesitas saber nada, así que prepárate a luchar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La batalla se inició con la ofensiva de Gullham, los ataques rápidos y precisos del Maestro de la Espada me demostraron que no sería nada fácil detenerlo y que no era mera palabrería sus comentarios. Intenté en vano reducirlo, no podía defenderme y atacarlo al mismo tiempo, mi báculo no era suficiente y sus tatuajes rojizos no exageraban en nada su experiencia. Me vi forzado a utilizar mi espada para retener aquella implacable ofensiva. Me aparté de un salto hacia atrás, mi adversario se detuvo a esperarme, sabía que iba a tomarme más en serio la lucha y que dejaría de subestimarlo. Desenfundé aquella hermosa y mítica espada semicurva que me regaló hace tanto tiempo mi maestro, Ser Kenry, después de casi dos años bajo su tutela. Cerré mis ojos, me preparé mentalmente por un par de segundos para continuar la batalla, a pesar del miedo a perder la vida en aquel combate, sentía un ardor que hacía de la muerte en combate una gloriosa forma de despedirme de este mundo. Abrí mis ojos, tomé con firmeza mi espada y después me abalancé sobre el grandioso Orco. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Varios segundos (que me parecían eternos) blandimos muestras armas cortando el aire en mil pedazos, mas ambos sabíamos que nuestras capacidades no relucían al máximo. No valía la pena seguir ese calentamiento, se apresuraba cada vez más la hora de demostrar lo que realmente sabíamos y, posiblemente, la muerte de uno de los dos. La satisfacción y el ardor en mi alma se incrementaban con cada sonido emitido por nuestras espadas, una mezcla de nerviosismo y la emoción de tener frente a mí un rival digno de cualquier leyenda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Markus, hijo de Emotol II. Creo que se ha hecho necesario dejar de jugar, mi gente no puede esperar más tiempo — me dijo con aquella estruendosa voz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Mi corazón me pedía no tener que llegar a estas instancias, mas si no tengo otra alternativa...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No acababa de dirigir mis palabras hacia Gullham, cuando en un abrir y cerrar de ojos, una flecha salida de entre los árboles voló impetuosa hacia mi adversario. El Orco rechazó el ataque con un diestro movimiento diagonal de su espada, mientras me apresuré a acercarme a una distancia prudente y suficiente, saqué prestamente el báculo, que colgaba en mi espalda, con la mano izquierda, ya que tenía mi espada en la derecha, y terminé el combate con un movimiento horizontal, directo a un punto vital de Gullham, el cual me permitió paralizarlo completamente casi al instante. Mi contrincante cayó de bruces al suelo sin soltar la espada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ante mi sorpresa, una joven Elfa salió del bosque, avanzando a trote rápido hacia nosotros. Portaba un arco verde de madera, tallado por completo con símbolos y escrituras de su raza. Tenía los cabellos ondulados, éstos resplandecían bajo el sol otoñal, de un tono dorado con tintes semiverdosos, de los cuales sobresalían aquellas orejas puntiagudas propias de su razas, sus ojos eran verde carmesí, hipnotizantes como los ojos de un gato oculto en la noche, rostro redondeado terminado en una barbilla estilizada. Su tez lucía entre pálida y rosada. Era de estatura media, llevaba puesta una falda terminada sobre las rodillas y una camiseta sin mangas con formas que le dejaban al descubierto los hombros, su atuendo era provocativo, adorno adecuado sobre un cuerpo de bellas formas y un físico bien cuidado. Se dirigió hacia Gullham apresuradamente con su rostro encolerizado, preparando una segunda flecha para acabar con la vida de éste. Sin pensarlo dos veces, me interpuse entre ambos raudamente, diciendo:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Has irrumpido nuestro magnífico combate. No te permitiré que lo mates.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Este Orco llegó a estas tierras sembrando terror, debe ser detenido antes de la llegada del resto de la horda — me replicó, inundada de una extraña y misteriosa ira, la belleza de sus ojos verdes me hacía soñar despierto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Déjalo ir, este guerrero merece morir en un justo combate.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡No interfieras! — dijo impulsiva y me apuntó a la frente con su flecha.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Creo que ya me lo habían dicho antes — esbocé una leve sonrisa que no pareció agradarle ni una pizca. Ese día me recordaba a las andanzas con mis amigos, mas esta vez estaba solo y ya me había encontrado más problemas de los que ellos se hubiesen imaginado. El gesto fue algo estúpido e inconsciente tomando en cuenta que ella me apuntaba, fuera de sus cabales y muy enardecida, con una flecha en mi cabeza a dos pasos de distancia. — « Mi Señora del Fuego, ¿qué tienes contra mí? He tratado de redimirme estos últimos años mas no pareces nunca conforme» — dirigí mis plegarias a la patrona de mi raza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo siguiente que sucedió le parecería mentira a cualquiera que lo leyese, incluso dudo de la veracidad de mi memoria. Aproveché un infinitesimal instante del pestañear de la elfa&amp;nbsp; y solté mi espada para arrebatarle la flecha que se encontraba en su arco antes que mi arma cayera al suelo. Ambos quedamos unos momentos perplejos ante el acto increíble, nunca antes lo había conseguido y nunca logré repetirlo. Después nos repusimos del asombro y ella se echó hacia atrás, sacando otra flecha del carcaj que llevaba en su espalda, con la intención de insertarla en mi pecho. Comencé a moverme para detener a esta joven elfa y esquivar sus ataques, cuando de pronto, cerca de seis Orcos montados sobre enormes lobos huargos grises y pardos aparecieron de entre los árboles, llevándose velozmente a sus compañeros derrotados. Gullham se recobró y me proclamó con su grave voz antes de desaparecer entre los árboles:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡Nos volveremos a ver, Markus, hijo de Emotol II, esta batalla no ha terminado aún!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡Esperaré impaciente el día para volver a luchar! — le respondí mientras se perdía de vista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— No, no te dejaré escapar — reclamó la Elfa intentando en vano de atinarle a los Orcos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— No insistas, mujer — aproveché el momento en el que alejó de mí su atención para paralizarla — Déjalo ir, aún me debe una buena pelea.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡Déjame! — replicó enardecida — Ya verás, en cuanto me pueda mover...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Unos minutos más tarde, la gente del pueblo se acercó temerosa, saliendo de sus escondites al ver que se alejaron los Orcos. Se pusieron alrededor mío con sus caras renovadas, agradeciendo el haberlos salvado del peligro que corrían, me parecía que había más de diez familias, la cantidad de personas era enorme. Después del espasmo, una vez calmado el ambiente, me invitaron a una cena celebrando mi llegada en el momento justo. — Un regalo de los dioses —, me decían. En un principio me rehusé a aceptarlo, ya que no pretendía quedarme mucho tiempo, mas me insistieron tanto que terminé cediendo con prontitud.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La joven Elfa estaba agachada revisándose la bota izquierda. Me acerqué con cuidado para hablarle:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Mi nombre es Mar...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡Sé que te llamas Markus, hijo de Emotol II! Los escuché hablar antes de pelear, estaba esperando el momento apropiado para acabar con Gullham — dijo, enojada aún por lo que le hice — ¡Me arruinaste el plan, idiota!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Disculpa... — hice una pequeña pausa mientras ella me daba la espalda — y ¿cómo te llamas?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Se dio media vuelta, fijó los ojos en mí como queriendo matarme. Calló un momento mientras sus mejillas pasaban del rosa al rojo ira y luego dijo aún más enardecida:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— ¡¿Tú crees que puedes venir, destruir todo lo que planeé, paralizarme en medio de un ataque y preguntar mi nombre? ¿Qué clase de idiota eres? ¿Qué es lo que pasa por tu cabeza?!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Bueno, resulta que quieren hacerme una celebración con festín en este pueblo y quería que me acompañases. Aunque no lo creas, esta gente te debe su seguridad, ya que llegaste en un preciso momento para distraer a Gullham. Sin ti, quizás no hubiera sobrevivido a pelear contra él, así que también te debo mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Se cruzó de brazos, mientras escudriñaba silenciosa las caras de las personas a su alrededor, que rogaban sin palabras que aceptara la oferta. Al final suspiró y dijo, malhumorada, sin mirarme a la cara:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Nicole... me llamo Nicole, vengo de la ciudad de Vindreil, cuna de los Elfos Verdes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;— Mucho gusto, Nicole — dije acompañando mis palabras con una leve sonrisa mientras ella posaba aquellos hermosos ojos, con desconfianza, sobre los míos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En ese momento me sonrió, aunque trató de disimularlo mirando para otro lado. La gente se alegró y nos llevaron hacia una enorme casa de dos pisos que se encontraba en lo alto de un cerro. Los niños corrían a nuestro alrededor y la gente nos charlaba contenta, yo sólo les reía y no hacía más que afirmar con la cabeza. Lo que realmente me preocupaba era la joven Elfa. Me llamó la atención su nombre y su origen. Nicole no es un nombre típico de los Elfos. Más encima, tenía entendido que Vindreil, la ciudad de los Elfos Verdes, se ubica oculta en la zona oeste del Bosque Verde. ¿Qué hacía esta joven tan lejos de su hogar? ¿Y por qué tenía tantas ganas de matar Orcos? Era bien sabido de que siempre ha existido un profundo odio entre Elfos y Orcos, ya que estos últimos eran Elfos que fueron corrompidos por el dios perverso hace miles de años, mas esta joven tenía un especial rencor en contra de Gullham, ya que si hubiera querido matar a todos los chicos verdes, habría comenzado con los que yacían en el suelo paralizados. Aquellas eran dudas que no influyeron mucho en mis pensamientos, pues sabía que pronto tendría sus respuestas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-4863233610415227594?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/4863233610415227594/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=4863233610415227594&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/4863233610415227594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/4863233610415227594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2009/10/el-paladin_11.html' title='El Paladín'/><author><name>Markus</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://4.bp.blogspot.com/_AMUHecgVejg/StIaZvyht7I/AAAAAAAAAAM/1VnTLIHqlrU/S220/Mienteme+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-3125388300811008558</id><published>2009-10-11T14:53:00.000-03:00</published><updated>2009-10-11T14:53:54.138-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='4. El Paladín'/><title type='text'>El Paladín</title><content type='html'>&lt;h2 style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Cambria';"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Prólogo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;"El Paladín" es una compilación de varios textos escritos por un joven Dreitor, a modo de diario de vida, en donde se relatan los hechos ocurridos en la nación de Porta (uno de los cinco reinados de los Hombres), del continente de Kortednor, mientras el autor estuvo de paso por la ciudad capital, llamada también Porta. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Markus LanzaDeTigre, hijo de Emotol II LanzaDeTigre nació en el continente El Gran Desierto (llamado así por tener una inmensa zona árida que cubre a ocho de las nueve naciones que lo componen), en el reino de Corcomertus, ubicado entre la Cordillera de Carmerpentus y la nación de Roca Carmesí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 0pt; margin-right: 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Calibri';"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Casi la totalidad de los Dreitores del Gran Desierto son adoradores de la diosa del fuego, Piromy, la deidad que les concedió el don de la vida y a la cual obedecen ciegamente. Markus fue desterrado de los dominios de su raza a los diecisiete años, por motivos que él mismo relata más adelante. Debido a esto decide viajar a Kortednor como un desterrado errante, con el símbolo universal de los siete dioses marcado a hierro caliente en la palma derecha (ésta marca debe ser impuesta a todos los desterrados de los cinco continentes, a todos aquellos que se consideran hijos de cualquiera de las siete divinidades y que cometen algún pecado en contra de sus hermanos). Desde la nación de hombres, Tahamuru, hasta la nación de enanos, Itpofer; desde el continente de Las Doce Tribus, Kortednor, hasta el continente de los Siete Infiernos, LotnarDorim, el joven estuvo vagando en busca de un sentido que darle a su vida. Hasta que, a los veintiún años de edad, llegó a Porta...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-3125388300811008558?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/3125388300811008558/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=3125388300811008558&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/3125388300811008558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/3125388300811008558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2009/10/el-paladin.html' title='El Paladín'/><author><name>Markus</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://4.bp.blogspot.com/_AMUHecgVejg/StIaZvyht7I/AAAAAAAAAAM/1VnTLIHqlrU/S220/Mienteme+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-7005411926164281347</id><published>2008-01-15T23:46:00.000-03:00</published><updated>2008-01-15T23:45:07.979-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='3. La Princesa En Desgracia'/><title type='text'>1. La Princesa En Desgracia.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Parte V.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, el séptimo dentro del plazo dado por el Rey, los jóvenes galopan apresurados, deteniéndose sólo a descansar los caballos, rumbo al Feudo Real. Terribles dudas carcomían los pensamientos del caballero: ¿Aún mantiene, el Rey, el plazo de los siete días sin extensión? Si fuese así, ¿el Consejero Real, aquel que le encomendó la misión, le mintió con respecto a los días extraordinarios para lograr su cometido? Pero es un delito dudar de una persona tan noble, tan cercana a la Realeza. ¿Pudo haber acontecido que alguna desgracia le ocurriese antes de pedir la extensión del plazo? ¿Puede ser que alguien tenga las perversas intenciones de evitar que la princesa llegue a tiempo, con el fin de comenzar la guerra predicha y, peor aún, lograr despertar al Señor de las Tinieblas, Darklord, para dar comienzo a la Era del Fin de las Razas? Aquel perverso personaje manipulador debiere tener influencias entre los nobles. Galope tras galope el joven se iba dando cuenta que, si así fuese, en el Feudo Real lo esperaría una fortuna fatal e irrevocable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hermosa princesa había encontrado en el joven, más que un bienhechor, un enamorado, alguien con quien compartía un profundo y dulce amor, no obstante, ella sabía que su vida estaba arreglada y comprometida con la nobleza. Este pesar la desanimaba y decaída su espíritu, mas todo se disipaba cada vez que su caballero le miraba enamorado, lleno de vigor. La doncella cerraba sus ojos, se prendía fuerte de su amado y trataba de pensar solamente en los momentos que pasaron juntos, con sus almas danzando felices al compás de la noche estrellada, bajo el manto infinito del cielo teñido gris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las cercanías del Feudo Real, los jóvenes pueden apreciar como el ejército del Reino se preparaba para una posible guerra, por lo que apresuraron el paso hacia el castillo. El corazón del joven se angustia y su mano toma con fuerza la mano de la princesa, la que responde con una dulce caricia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro del recinto Real, los Paladines aprehenden al joven caballero, lo desarman y lo llevan a encarcelar mientras, desesperada y con el alma en un hilo, la princesa apela a la inocencia de su amado. Mas el Rey, con una actitud severa y firme, la llama a que se aproxime a su lado. Mientras el padre conversa con su retornada hija, el joven es encarcelado para su pronta ejecución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la sorpresa del recién internado, los seis leales, que lo acompañaron en su travesía, junto al resto de la tripulación de “La Última Lágrima”, a excepción de las guerreras Valkirias, yacían en celdas contiguas, esperando el mismo fin. Mas el corazón del joven se colma de indignación, desconcierto e ira al escucharlos gritar a vivas voces: “¡Aquél es el personaje que planeó la captura de la princesa, nosotros sólo fuimos vasallos a su completo servicio!” En vano fueron sus intentos de desmentir aquellas atrocidades, ellos estaban en conocimiento de que serían ejecutados, aún así proseguirían con la patraña hasta la muerte, parecían poseídos por demonios. Nada se podía hacer, sólo esperar su muerte junto a aquellos que lo habían traicionado. Se resignó a seguir gritando y se sentó en el suelo… su mente viajó hasta el recuerdo de su amada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había cumplido su destino, logró lo que ninguno, venció a un temible dragón en la soledad de una fortaleza abandonada, rescató a la hermosa princesa, la devolvió sana y salva antes de que se diera inicio a una terrible guerra, encontró el amor en los brazos de la mujer más bella del reino. “¿Qué más se puede pedir?”, sonrió. Si tenía que morir, lo haría con orgullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, todos los condenados son llevados a la horca, la princesa observa decepcionada al joven y se retira al no poder soportar ver la ejecución de su amado, acusado de traicionar al Rey. El corazón del caballero se destroza en mil pedazos, mientras los espectadores le escupen la cara y le lanzan verduras podridas o excremento de animales. Sólo le quedaba esperar su fin inmanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento, el Consejero Real que lo había encomendado se aparece junto a los jueces allí presentes, el joven lo ve y lo llama a aclarar su errónea condena, mas éste lo niega, escupiéndolo también. En ese instante, todo el drama se le aclaró repentinamente. Aquél era el personaje perverso, con las influencias necesarias para llevar a cabo tan maligno plan. “Debe tener un pacto con Darklord” Él planeó la captura de la princesa para armar el conflicto entre los dos reinados más poderosos de las tierras habitadas por el hombre. A él se le encomendó recuperar a la hija del Rey, por ser el más cercano a la Familia Real. Los leales le juraron lealtad, por lo que son capaces hasta de morir por su causa. Éstos últimos se encargaron de llevar a los guerreros que salvarían a la princesa lejos de su cometido, hacia el Tercer Continente. La intrusión de los Tritones los desvió del malévolo plan, acercándolos más a la damisela en desgracia y el sueño del caballero reveló su verdadero paradero. Al no poder detener al joven, lo utilizaron como chivo expiatorio, ocultando así todo el cometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si sigue con vida el verdadero traidor, mi amada, junto al reino entero, corren peligro” Con su último esfuerzo, el joven y heroico caballero se libera de sus ataduras. Los Paladines se apresuran a reducirlo, mas él logra zafarse. Con su habilidad y experiencia con las armas consigue quitarles una espada a los grandiosos Paladines, los guerreros más poderosos del Reino. Se precipita hacia el traidor, blandiendo el arma con agilidad y empuñándola con firmeza atraviesa el oscuro corazón de aquél endemoniado, dándole término a su patética vida, a sus temores y a su irrevocable destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de cumplido su objetivo, el héroe no reconocido como tal, arroja el arma, cierra los ojos y se prepara para su designación final। Una lanza vuela silenciosa a través de la suave brisa, aquella que le recordaba las delicadas caricias de su amada, atravesando el valiente, afable y puro corazón de un joven caballero que luchó contra las adversidades más terribles, logró un cometido que superaba a cualquier hombre en los cinco continentes y dio hasta el último aliento por sus convicciones. Aquella lanza puso fin a la llama de un caballero que dio su vida por proteger a su amada y querida princesa en desgracia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-7005411926164281347?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/7005411926164281347/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=7005411926164281347&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/7005411926164281347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/7005411926164281347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/10/1-la-princesa-en-desgracia_09.html' title='1. La Princesa En Desgracia.'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-1943116345426139455</id><published>2007-10-09T12:09:00.000-04:00</published><updated>2007-10-09T12:24:41.821-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='2. Interludios'/><title type='text'>Interludio II.</title><content type='html'>Más aclaraciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Paladín:&lt;/strong&gt; De los 12 legendarios guardianes de Carlomagno ("Los 12 Pares"). La palabra proviene del latín &lt;strong&gt;palatinus&lt;/strong&gt; ("oficial del palacio") y, a travéz del tiempo, su uso más habitual es en la expresión "&lt;strong&gt;Paladín de la justicia&lt;/strong&gt;", para referirse a alguien que se dedica a lograr que se cumplan las leyes, así como un héroe. Dentro del contexto de la temática de "&lt;strong&gt;La Princesa en Desgracia&lt;/strong&gt;", el término Paladín vuelve a sus orígenes. Son los 12 mejores guerreros que conforman la guardia personal del Rey de la región de Los Valles, uno de los reinados más grandes y poderosos del Quinto Continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que visiten, den opiniones y hagan consultas:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://groups.google.com/group/elcantodelaespada?hl=es"&gt;&lt;strong&gt;http://groups.google.com/group/elcantodelaespada?hl=es&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-1943116345426139455?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/1943116345426139455/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=1943116345426139455&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/1943116345426139455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/1943116345426139455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/10/interludio-ii.html' title='Interludio II.'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-3759504473895523512</id><published>2007-10-09T11:37:00.000-04:00</published><updated>2007-10-09T11:49:04.438-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='3. La Princesa En Desgracia'/><title type='text'>1. La Princesa En Desgracia.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Parte IV.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, con muchos ánimos, aunque un poco adolorido, el joven caballero se prepara para llevar de regreso al palacio a la agraciada princesa, para completar así su notable y tedioso cometido. Cabalgaron de vuelta al puerto en donde se debían encontrar con el resto de la tripulación de “La Última Lágrima”. Todo marchaba con serenidad, la suave brisa de una cálida mañana los acariciaba con cada galope, el entusiasmo y el nerviosismo jugaban incesantes en el corazón del caballero, mas la hermosura de la damisela calmaba su pesar y exaltaba su ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a su destino, la ciudadela de Calbuco, el joven se dirige hacia el puerto en busca de “La Última Lágrima”. La desconfianza e inseguridad tomaron cabida en su corazón al no poder dar con el paradero de la embarcación, mas decidió darse un tiempo hasta el ocaso para buscar a la tripulación en los alrededores del puerto y el centro de la ciudadela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La princesa decide acompañarlo, negándose a la petición de quedarse en una posada. Sus ganas de ver el mundo fuera del emblema que la recluía en la nobleza irradiaban de su rostro. El joven tuvo que acatar las órdenes y la llevó de paseo por la ciudadela. Nadie sabía nada de los tripulantes de su nave, mas un pequeño dijo haber visto a los Paladines del Rey llevándose a un par de personas como prisioneros a escondidas, en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaba el alba y los jóvenes no encontraron rastro de la tripulación de “La Última Lágrima”. Con el consentimiento de la princesa, el caballero da término a la búsqueda y trata de convencer a alguna embarcación que los pueda llevar de vuelta a la región Portual. Unos comerciantes deciden llevarlos a cambio de una remuneración razonable. De este modo, parten en una nueva nave de vuelta al Palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche estrellada, la princesa miraba incesantemente el mar y las estrellas sintiendo su alma libre y regocijada. El joven le decía que era tarde ya, mas ante las peticiones del caballero de irse a dormir, la doncella responde: “Toda mi vida estuve rodeada de Paladines y sirvientes que me protegían y atendían incesantemente, nunca estuve sola. Nunca en mi vida he podido apreciar la belleza de un alma libre, en la soledad del universo, tan insignificante al sentirme común y corriente. ¿Cómo dormir ante tal espectáculo?” El joven no supo qué decir, sólo mantuvo la distancia y el respeto. La princesa lo mira sonriente, y le dice: “Necesito de tu compañía, quiero que te olvides de la princesa y veas a la simple mujer que se encuentra debajo de este infinito cielo – el joven se sonroja – y que debe su vida al coraje de tu corazón y a la voluntad de tu ser” La princesa le toma del brazo con cariño y juntos se gastan las horas conversando, admirando la inmensidad del mar y la infinitud de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos noches pasaron sobre ellos, desplegando una hermosa y brillante alborada. La princesa reposaba en su dormitorio apacible y serena, mientras el joven reflexionaba respecto a su porvenir e inquietudes. ¿Cuál será el paradero de “La Última Lágrima” y su tripulación? ¿Qué hacían los Paladines del Rey en la ciudadela de Calbuco? De ahí en adelante, ¿logrará devolver sana y salva a la hermosa doncella? ¿Su destino abarcará tal cometido? Mas una emoción batía cada incertidumbre y ofuscaba su alma, bajo el rótulo de “Princesa” se escondía una preciosa mujer de sentimientos puros e inocentes que, con su simpleza y ternura, había conquistado el corazón y devoción del joven caballero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a su destino, la región Portual, los jóvenes buscan un lugar para almorzar. El caballero le comenta la situación a la princesa. Si viajaban a paso normal en caballo, sin detenciones, alcanzarían su destino final, el Feudo Real, en los inicios del ocaso. Mas la doncella le plantea una alternativa. “Deseo me acompañes a visitar el lugar, nos quedamos en una posada cuando caiga la noche y en la madrugada me llevas de regreso a mi hogar, para así dar por terminada tu misión”, el joven no encuentra el modo de convencerla de lo contrario, por lo que termina cediendo a los deseos y caprichos de la doncella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final del día, los jóvenes paseaban juntos por los rincones del pueblo disfrutando a cada minuto la mutua compañía. Mas no se percataron de un grupo de mercenarios y guerreros que los acechaban acercándose paulatinamente. El caballero se había distraído demasiado con la dulzura de la bella princesa, aquellos maleantes los habían rodeado, exigiéndole al joven entregara a la damisela. Lo acusaban de haberla raptado, ya que uno de ellos, por haber participado en una de las competencias de habilidades en donde el espía cometió el sacrilegio, la reconoció. El Rey había ofrecido una fortuna de recompensa para quien sea capaz de devolver sana y salva a la princesa, dentro del plazo de siete días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie prestó atención a las palabras de la princesa, los nueve guerreros atacaron con violencia al joven caballero, el cual se defendió con todas sus fuerzas. A pesar de su grandiosa habilidad con la espada y el escudo, la batalla se precipitaba hacia su derrota, sus heridas, causadas por la caída sobre el dragón, se resentían a cada momento. Uno de los ataques logra batir contra el suelo al héroe, dándoles oportunidad a los mercenarios para un golpe mortal, mas la princesa, ante el asombro de todos, se impulsa para cubrir al joven con su delicado cuerpo. El grupo cesa su ataque ante el acto de sacrificio efectuado por la bella doncella hacia su defensor. “¡Déjenlo en paz, retírense de este lugar y aléjense de mi presencia! Él es mi caballero protector, mi héroe imbatible” Ante las dulces y firmes palabras de la damisela, los mercenarios se marchan resignados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado el crepúsculo, los jóvenes encuentran una posada en el pueblo para descansar y reponerse. Ambos comparten la misma habitación, a pedido de la damisela, con el fin de tratar las lesiones del joven valiente. Él no entendía el por qué del actuar de la princesa, mas ella le sonrió sonrojada admitiendo emociones y sentimientos hacia él. Pasaban las horas y las palabras comenzaron a sobrar, dando cabida a un nicho de amor desplegado por los corazones de dos jóvenes, puros e inocentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-3759504473895523512?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/3759504473895523512/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=3759504473895523512&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/3759504473895523512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/3759504473895523512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/10/1-la-princesa-en-desgracia.html' title='1. La Princesa En Desgracia.'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-946133589603813413</id><published>2007-08-30T14:16:00.002-04:00</published><updated>2007-08-30T14:40:45.216-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='3. La Princesa En Desgracia'/><title type='text'>1. La Princesa En Desgracia</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Parte III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guiado por aquel sueño y por la voluntad de seguir lo que dictaba su corazón, cruzó ríos, montañas y bosques en busca de su destino… hasta que lo encontró।&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A orillas del mar, en un acantilado gigantesco y peligroso, yacía un antiguo castillo abandonado hace décadas. El único acceso hacia aquel lugar era un puente degradado por el tiempo, consumido por el miedo a cruzarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón del joven se sentía apretujado por la certeza de haber encontrado el cautiverio de la bella princesa en desgracia. Se aventura a toda prisa por el empobrecido puente con una duda que le apuñalaba el pecho. En su sueño pudo presenciar un gran peligro que celaba a la princesa, mas no pudo ver con claridad la forma que poseía aquél.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Galope tras galope se iba acercando a su ineludible destino, cruzó los enormes muros desgarrados por el olvido y se adentró a la magnitud del recuerdo de una grandiosa fortaleza desecha. La torre más alta era testigo del presidio de la princesa. Cada instante que quedaba atrás era un vestigio de la amenaza que acechaba al joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se mantuvo tranquilo, hasta el momento en que el estruendoso silencio se destroza ante el rugir de una enorme bestia. El caballo, tanto como el corazón del caballero, entonan un espasmo de temor ante aquél, paralizándose por unos instantes frente a lo que parecía ser un gigantesco y feroz dragón grisáceo, una leyenda creída inexistente, una mascota de los dioses. Aquel guardián se interpuso entre el joven y el resguardo de la doncella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue sólo una pausa en el tiempo que suspendió al heroico joven de su trayectoria, no obstante su coraje y voluntad lo impulsaron a controlar a su aterrorizado corcel y apresurar el paso hacia la princesa. La feroz bestia comenzó su danza de furia y levantó delante del joven una muralla de fuego que le impidiera proseguir su camino. Una escalofriante batalla se emprendía, con un final incierto. ¿El coraje de un sólo hombre puede acabar con las toneladas de furia y la avalancha de fuego provenientes de un temible dragón? La respuesta no es simple, mas el joven no poseía el tiempo necesario para esta reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El valeroso héroe podía apreciar el poder de las armas que acarreaba en sus manos. Un escudo, capaz de detener aquella avalancha de fuego y proteger de las llamas tanto a él como a su caballo, y una espada, ligera al momento de blandirla y agreste al instante de cortar la carne de la bestia agresora. Aún así, si la batalla proseguía su curso, la balanza favorecería al más fuerte y grande. Un pequeño error de su parte y la travesía alcanzaría su punto final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un movimiento astuto de la bestia hizo del corcel su oportuno desayuno. El joven adquiría una penosa desventaja, mas supo aprovechar la instancia para escabullirse entre los escombros del castillo. Sin poder encontrar rastro de éste, el dragón se mantuvo al margen del cautiverio de la damisela, mientras se hacía de un aperitivo con lo que quedaba del caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cautela, el joven caballero ingresa a la torre y sube por las escaleras en busca de lo que había venido. Al llegar a lo más alto, irrumpe en un cuarto bajo llave echando abajo la puerta, mas queda maravillado y deslumbrado ante la hermosura y belleza que manifestaba la tan codiciada princesa. Ella, ante la sorpresa de ver a su bienhechor, llora desconsolada y agradecida por esta bendición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi lady, he venido en nombre del Rey, su padre, con el fin de devolverla sana y salva a su hogar. Mi vida y devoción le entrego a su servicio. Con mi último suspiro la defenderé hasta más no poder, es mucho lo que he recorrido y es mucho lo que queda por recorrer, mas jamás la abandonaré ni permitiré que un solo pétalo toque su preciosa y preciada mejilla” La princesa agradeció con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una parte de su misión había sido cumplida, sin embargo aún faltaba sacar a salvo a la doncella del castillo y llevarla lejos del dragón. Tratando de utilizar lo que tenía al alcance de la mano, el joven ideó un plan simple para acabar con el guardián. Dio indicaciones a la princesa y se preparó para efectuarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando en el primer piso de la torre, al alcance de los oídos del dragón, la damisela grita, colocándolo en estado de alerta y llamando toda la atención de éste sobre ella. Acción pertinente que dio la posibilidad de un único ataque del caballero. Éste último se lanza desde la ventana en lo más alto de la torre, amarrado con sábanas y cuerdas por si fallaba, empuñando su espada con furor mientras caía a gran velocidad. El impacto fue certero, brutal, demasiado impetuoso, la espada se clavó en el cráneo del animal, atravesando su coraza de escamas y gruesa piel, partiendo el hueso. La estrategia fue apresurada, las sábanas y cuerdas no ayudaron en mucho, el joven tuvo la suerte de caer encima del dragón, el cual le amortiguó sólo parte del impacto. Heridas leves le quedaron como secuela de su impetuosidad y la victoria sobre el temible guardián, mas eso no le impidió seguir adelante con su misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballero llevó a la princesa a una aldea cercana en busca de otro corcel, algunas provisiones y algo de descanso. Se les hizo tarde y pasaron la noche bajo techo, gracias a la gentileza de una de las familias del pueblo. La princesa accedió a cambiar su vestimenta para pasar desapercibida en el transcurso de regreso a la región de Los Valles. “Al fin una apacible noche, en una confortable cama. ¿Qué más se puede pedir?”, dijo la princesa a su paladín antes de despedirse del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven corazón del heroico caballero se tranquilizó, y descansó pensando en todo aquello que había pasado en busca de su cometido. No podía creer que lo había conseguido, la princesa estaba a salvo gracias a él. ¿Su destino se había cumplido? Aún no lo sabía, pero dejó esa preocupación para el amanecer del día siguiente, en ese instante solamente quería apreciar el merecido descanso que su suerte le estaba ofreciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-946133589603813413?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/946133589603813413/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=946133589603813413&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/946133589603813413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/946133589603813413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/08/parte-iii.html' title='1. La Princesa En Desgracia'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-7460063145417731697</id><published>2007-08-14T16:40:00.000-04:00</published><updated>2007-08-23T12:17:14.208-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='2. Interludios'/><title type='text'>Interludio I</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Antes de seguir, unas pequeñas aclaraciones de los personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Valkirias&lt;/strong&gt;: en honor a las hijas de Odín, de la mitología escandinava, estas guerreras vírgenes son poseedoras de una gran fuerza y destreza, además de una resplandeciente belleza, tienen la capacidad de curar cualquier herida. Ser nombrada una guerrera Valkiria no es fácil, ya que es un título que se tiene que ganar y hacerse merecedora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sirenas:&lt;/strong&gt; la clásica Mermaids mitad mujer, mitad pez. Viven en las profundidades del mar deleitando con su hermoso canto a los navíos extraviados, llevándolos a la perdición. Tienen la capacidad de disfrazarse de humanos, caminando en dos piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tritones: &lt;/strong&gt;de la mitología griega-romana, estos seres mitad hombre, mitad pez, son el masculino de las Sirenas. Guerreros de las profundidades, protectores de las Sirenas, atacan los navíos mercantes en busca de tesoros. Son muy territoriales, cualquiera que se atreva a hacercarse a sus dominios no vive para contarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto: imágenes de la historia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;थे दर्क मगीसिँ&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;लोर्द वालान्दिल&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-7460063145417731697?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/7460063145417731697/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=7460063145417731697&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/7460063145417731697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/7460063145417731697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/08/antes-de-seguir-unas-pequeas.html' title='Interludio I'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-4065852690138517948</id><published>2007-06-13T15:41:00.000-04:00</published><updated>2007-08-23T12:19:07.907-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='3. La Princesa En Desgracia'/><title type='text'>1. La Princesa En Desgracia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Parte II.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;El viaje hacia aquella región tan lejana excedía el plazo que el Rey había impuesto, mas el Consejero Real que los había encomendado se había comprometido a conseguirles días extraordinarios para lograr su cometido, todo parecía marchar en buen rumbo, faltando sólo encontrar a la princesa sana y salva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un bote a la deriva llama la atención de los tripulantes y la embarcación desvía su rumbo para prestar ayuda si fuera necesario. Dentro de éste se encontraban tres hermosas mujeres que yacían inconscientes, todo indicaba que fueron víctimas de algún tipo de ataque. A pesar de lo evidente, la tripulación desconfiaba del suceso real que llevó a estas féminas a caer en ese estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repentina y furtivamente se le acerca uno de los leales al caballero: “Bebe esto, rápido”, le dice. El joven duda en un principio de sus intenciones, mas, al ver la seriedad que éste le mostraba al ofrecerle el brebaje acata sin más reproche. En cuestión de segundos, las tres mujeres se levantan, poniéndose de pie suavemente, en un estado semi-consciente, y comienzan a entonar un encantador canto melódico y coordenado. Los tripulantes quedan seducidos ante el cantar de aquellas hermosas voces provenientes de estas tres jóvenes, que resultan ser Sirenas encantadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando el aletargo de los tripulantes, una tropa de doce Tritones aborda y captura la embarcación, desarmando a la tripulación en cubierta. Seis de esos Tritones junto a una de las Sirenas se adentran en la nave en busca de la Armadura Sagrada. La habitación donde ésta se encontraba se veía protegida por tres caballeros con armaduras. La sirena proseguía su canto para encantarlos también y los Tritones avanzaban con ímpetu hacia su objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cubierta, uno de los Tritones intenta quitarle la espada que cargaba el joven caballero, ante la sorpresa de que éste último estaba consciente y se resiste a la acción. Comienza una feroz batalla de seis contra uno, mostrando así, el joven, una habilidad con la espada digna de un verdadero caballero. Ante tal lucha, las Sirenas interrumpen su canto, lo que da paso al despertar de los leales de su estado de aletargo, se unen a la batalla, inclinando la balanza a su favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi al final del combate, se escucha un grito agudo, seguido por la huída desesperada de la sirena junto a los Tritones que intentaron robar la Armadura, acompañados por el resto de la derrotada tropa, que huyen al mar. El joven observa como tres guerreros salen a cubierta con brillantes y hermosas armaduras. Mas, queda sorprendido al darse cuenta que estos caballeros eran tres bellas mujeres, y las armaduras que portaban no eran comunes, sino propias de las guerreras Valkirias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los leales se dirige a la líder de estas hermosas guerreras, diciendo: “Buen trabajo, Violeta, los tritones casi nos toman por sorpresa. Sólo alcancé a darle el brebaje a este joven caballero, digno de admiración, por lo que tiene sordera temporal. Te pido lo atiendas” La hermosa guerrera se acerca al atónito caballero, que no entendía lo que estaba sucediendo, coloca sus manos sobre los oídos de éste por unos momentos, y le dice: “Tu habilidad con la espada sólo se compara con el coraje de tu corazón”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La Última Lágrima” había sufrido graves daños como consecuencia de la batalla en contra de los Tritones, por lo cual debieron desviar su rumbo hacia la Región de Los Lagos, a día y medio de viaje. De ahí en adelante el viaje fue más tranquilo, mas el corazón del joven y heroico caballero latía de incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a tierra, la tropa se tomó un descanso mientras arreglaban la embarcación en la ciudadela de Calbuco. Los leales consiguieron habitaciones para cada guerrero y tomaron rumbo al Este, al pueblo de Aysén, en busca de un personaje que los ayudaría en la búsqueda. El resto se quedó a esperar los tres días que les tomaría regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche el joven caballero tuvo un sueño, en el cual una bruja roja le indicaba el lugar en donde se encontraba la princesa. Sin más demora, comienza a prepararse para viajar a aquel lugar soñado. Ninguno de los guerreros que ahí se encontraban estuvo de acuerdo con aquella apresurada decisión, mas eso no detendría al caballero de llevar su cometido. Violeta, ante el desacuerdo de todos, se hizo responsable por la acción del joven, otorgándole además el privilegio de llevar la Espada y el Escudo de la Armadura Sagrada. Nadie se atrevió a detenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vuela como el viento, lucha con el corazón. El destino de la princesa está en tus manos y el tuyo está en esta espada y este escudo”, le dice Violeta. El joven agradece a la grandiosa guerrera, se hace del regalo y se sube al caballo que había preparado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más prisa, el joven caballero cabalga hacia su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-4065852690138517948?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/4065852690138517948/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=4065852690138517948&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/4065852690138517948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/4065852690138517948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/06/1-la-princesa-en-desgracia.html' title='1. La Princesa En Desgracia'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-8922080472788857060</id><published>2007-05-14T10:23:00.000-04:00</published><updated>2007-08-23T12:19:07.908-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='3. La Princesa En Desgracia'/><title type='text'>1. La Princesa En Desgracia</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Parte 1.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de paz, el Rey de la región de Los Valles, uno de los reinados más grandes y poderosos del Quinto Continente, decidió efectuar una competencia de habilidades con el fin de entretener a la plebe, dando como premio un beso de la hermosa princesa. Lo que nunca se imaginó, después de años de acabada la guerra, que entre los participantes habría un espía y mucho menos que aquel espía ganaría la competencia sólo para raptarse a la princesa.&lt;br /&gt;Este hecho desencadenaría aires de nuevas guerras, mas el Rey no quería que su gente otra vez cayera en desgracias y sufrimientos, como en épocas pretéritas. Pero como Padre, su corazón se estremecía tan solo al pensar en lo que le podría ocurrir a su bella hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las lejanías del Feudo Real, un joven guerrero, que vivía con su abuela y otros familiares, es visitado por uno de los sabios consejeros del Rey. Esta no era una visita casual y el joven lo sabía perfectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Han raptado a la princesa y el Rey, si cayese en desesperación, podría ser capaz de enfrentarse hasta con el último de los reinados humanos con tal de ver otra vez a su hija. Para que no comiencen nuevas épocas oscuras, Su Majestad ha dado siete días en los cuales debiese aparecer la princesa en circunstancias pacíficas.&lt;br /&gt;Mi visita trae consigo una misión para ti. Prepárate para viajar a la región Portual, allí te reunirás con seis leales del Rey, quienes te ayudarán a encontrar y traer de vuelta, sana y salva, a nuestra bella princesa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven sabía que si uno de los consejeros le estaba pidiendo realizar tan difícil y delicada misión, era porque debería ser capaz de cumplirla sin graves contratiempos. No dudó ni un segundo, se preparó para el viaje y marchó a paso acelerado antes del atardecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cielo se pintó de estrellas, mientras el joven viajaba guiado por su convicción, al mismo tiempo que su corazón latía por la incerteza y nerviosismo nacidos del pensamiento infaltable en cada ser humano: “¿Podré lograr mi cometido?” El sueño lo vencía y su cuerpo le reclamaba descanso, mas la voluntad de seguir adelante era más fuerte, él no lo hacía por sí mismo, sino por todos aquellos que sufrirían las consecuencias de una posible guerra. Era demasiada carga impuesta a alguien tan joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la madrugada del día siguiente, el joven guerrero llega al puerto del principal pueblo de la región Portual. Siguiendo las indicaciones del Consejero Real, se dirige a una embarcación llamada “La Última Lágrima” para reunirse con los leales del Rey. Muestra el sello Real al vigía y levan anclas rumbo a la Región de Las Varas, en donde se ubica el reino más poderoso del Tercer Continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seis eran los leales del Rey, estos personajes pertenecían a una Hermandad Secreta al servicio de La Corona Real, sólo dos de los consejeros reales tienen contactos con ellos y se encargan de enviarlos a misiones estrictamente confidenciales. El palacio no los reconoce como una de las Fuerzas Especiales Reales, sólo se conocen como rumores entre los guerreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos se encargaron de poner al tanto de la misión al joven caballero, ya que ellos tenían conocimiento del lugar en donde la princesa había sido llevada. El objetivo de la misión era sacarla de allí sana y salva, ya que si se alertaba al enemigo, la sangre de la princesa se derramaría en tierra ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los leales poseían una armadura bendecida por los hechizos humanos más poderosos, forjada en las tierras de Tolten, dios de la guerra y el sacrificio, con aleaciones de metales élficos y humanos. El escudo llevaba la marca de los cinco continentes, maldecida y bendecida por el cielo y el infierno. La espada fue forjada por el mismo Tolten, al final de la Era Media, marcada por su propia sangre y por la de 300 dragones. Esta armadura fue protegida por la misma Naturana, diosa de la fertilidad, la belleza y el canto, y fue portada en la guerra de los 1002 días de Tol, héroe hijo de Tolten y Naturana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven no entendía la razón de llevar en sus hombros tanto poder sólo para salvar a la princesa, pero uno de ellos le dijo: “Los sabios y profetas de antaño advirtieron de una guerra venidera entre los dos reinos más poderosos de las tierras humanas, que haría temblar todas las tierras provocando el despertar del Señor de las Tinieblas trayendo en sus garras el comienzo de la Era del Fin de Las Razas. Puede ser ésta la guerra predicha, como también puede no serla”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;काबल्लेरो दे लूज़&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-8922080472788857060?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/8922080472788857060/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=8922080472788857060&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/8922080472788857060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/8922080472788857060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/05/1-la-princesa-en-desgracia.html' title='1. La Princesa En Desgracia'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7230546676373219808.post-2688049405735442656</id><published>2007-05-14T10:20:00.001-04:00</published><updated>2008-06-26T14:58:36.353-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1. Prólogo'/><title type='text'>Prólogo</title><content type='html'>Como amantes del mundo épico, no podíamos quedarnos con las manos cruzadas mientras nuestras cabezas se rebalzaban de historias de caballeros, dragones, elfos, orcos, sirenas, más cada criatura inventada por nosotros. Teníamos que hacer algo... y lo hicimos.&lt;br /&gt;El objetivo de este blog es mostrar histórias de un mundo épico (al lado de la &lt;strong&gt;Tierra Media&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Tolkien&lt;/strong&gt;) en donde nacen nuevos personajes, nuevos héroes, nuevas criaturas, todo esto a parte de las ya conocidas. Al final de la Era Media, en donde la magia se estaba perdiendo, los elfos y dragones pasan a ser casi un mito y el ser humano pasa a dominar las tierras y a las criaturas, aquí nacen historias de temas diversos que tratan de rescatar la mitología y el poder del mundo épico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera de ellas se trata del "típico" caballero que tiene que salvar a la princesa del malvado, pero la gracia de esta historia está en el desarrollo de la misma, ya que el joven caballero se tiene que enfrentar a "sorpresas" que pondran en juego su valor, su voluntad, su fuerza, su inteligencia y hasta su "cordura".&lt;br /&gt;Cada Historia publicada en este sitio son originale. Las hicimos cortas (para no aburrir a nadie) y las publicaciones de cada una serán por parte (aparte de escribir, comer y dormir, tenemos que estudiar===&gt; no es fácil ser estudiante)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dejo entonces con la historia que iniciará este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;काबल्लेरो दे लूज़ य लोर्द वालान्दिल&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7230546676373219808-2688049405735442656?l=elcantodelaespada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/feeds/2688049405735442656/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7230546676373219808&amp;postID=2688049405735442656&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/2688049405735442656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7230546676373219808/posts/default/2688049405735442656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcantodelaespada.blogspot.com/2007/05/prlogo.html' title='Prólogo'/><author><name>Caballero de Luz</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_A4dC7FEHIcU/R20wMeOmfxI/AAAAAAAAABo/kp9-tw3q18E/S220/Markus_avatar.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
